ADVERTENCIA: los próximos post serán escenas de una historia que tengo en mi mente y que todavía no tiene orden...
Me estoy animando a escribir porque escribir me libera y tal vez así dejo de pensar tanto... así que si tienen las hormonas descontroladas como las mías, no digan que no les advertí que esta historia tienen alto contenido sexual, no apto para chiquitos...
Por fin son las 8, ya es hora de irme... este día fue un tormento, no pude concentrarme pensando en ella y en sus deliciosas nalgas... lastimosamente mi pene sufrió las consecuencias de esos pensamientos y estuvo estrecho constantemente en mis pantalones; pero pronto me liberare de esta agridulce tortura...
Cuando llegue al apartamento, la vi tan hermosa como siempre y me recibe con un mojado beso... su delicioso perfume invadió mi nariz... Ese olor a coco y vainilla hace que quiera quitarle la ropa. En mi mente pasaron las imágenes de todas la veces que la he amado, y claro mi pene también las vio... -No me aguanto mas, quiero arrancarte la ropa y meterme en ti de una vez...- le dije con tono mandon. Sus ojos me miraron llenos de lujuria aceptando mis ordenes... Y es que solo imaginarme que estoy nuevamente en la calidez de su vientre, fue el suficiente detonante para que mi pene estuviera listo.
La puse de espaldas a mi pecho, contra la pared... Comencé dándole besos en su cuello, al mismo tiempo que le hacia pequeños mordiscos por donde había dejado rastros de mi saliva, sabia que no le gustaba estar quieta... sabia lo mucho que le gusta ser parte de la historia... Pero todavía no es el momento y con una sola mano sostuve sus dos muñecas arriba de su cabeza inmovilizándola... Con la otra mano acariciaba sus senos que estaban cubiertos por una delgada tela... es una ventaja que no le guste usar sostén mientras esta en casa porque pude sentir sus pezones erectos.
Busque su boca y la bese con fuerza, porque sabia lo mucho que eso la exitaba... Pero quería comprobarlo y fui en búsqueda de su centro, comprobando que su humedad ya traspasaba la delgada tela de su tanga; le corri la delgada tela a un lado, para que no estorbara mientras le hacia masajes circulares a su clítoris... ella empezó a temblar mientras me decía que no aguantaría mucho mas así...
Yo sabia lo mucho que ella deseaba que la cogiera en ese momento, pero quería ser malo y por eso le introduje dos de mis dedos, porque me gustaba los gemidos que hacia y como decía mi nombre entre cada gemido... mis piernas casi flaquearon cuando ella logro soltarse de mi agarre y se volteo para quedar de frente a mi, y sin esperar mucho tiempo me desabrocho el botón del pantalón y lo bajo hasta los tobillos junto con el bóxer...
Tomo con sus delicadas manos mi pene erecto y comenzó a masajearlo, en sus ojos había esa mirada picara y malvada que me enamoro de ella, porque a pesar que era la mujer mas tierna y mimada que yo había conocido, cuando su salvaje diabla interior despertaba, se convertía en una diosa del sexo, sin pudor ante cualquier pedido que le hiciera...
Sin avisarme metió mi pene en su boca... La sensación cálida de su lengua masajeando mi pene era la perdición... Mientras que hacia maravillas con su lengua y su boca, con las manos masajeaba la base de mi pene; ella sabia que tenia el control y eso le encantaba... Yo sabia que si ella seguía así no duraría mucho su juego; no se de donde saque las fuerzas y la levante de los hombros y la cargue...
Mientras nos seguiamos besando la lleve hasta la mesa del comedor y la recosté para que estuviera mas cómoda, le quite la blusa y los pequeños pantaloncitos que llevaba puestos dejando expuesto a mi vista todo su cuerpo desnudo... Comencé a besarle la parte interna de los muslos, acercándome con cada beso a su centro y haciendo que ella gimiera con fuerza... esos ruidos que me impulsaban a querer penetrarla... de repente comencé a sentir los espasmos característicos de su orgasmo y sin pensarlo dos veces la embestí con fuerza... llenándola por completo.
Los dos estabamos tan exitados en ese momento, que con unas cuantas embestidas sentí que los músculos de su vagina comenzaban a apretar mi pene, y esa era la señal que yo estaba esperando para dejarme llevar de placer y llegar al mismo tiempo que ella...
Cansado de todas las energías que libere junto a ella, me recosté en su pecho para recuperar las fuerzas... mientras ella con esa dulce voz me dijo TE AMO...
huuuy, no le conocía esas habilidades en la escritura, muy divertida la historia dotora
ResponderEliminarUn lemmon muy bueno. ;)
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