Sentir el deseo de ser dominada es más abrumador de lo que algún día pude haberme imaginado, sentir como tu cuerpo y tu mente se unen para pedirte algo que está prácticamente fuera de tu alcance; fuera de mi alcance porque no es fácil compartir con alguien tus deseos más salvajes, fuera de mi alcance porque mi cuerpo me manda señales de que solo quiere ser dominado por alguien que comprenda tus deseos y los comparta también, pero dejarme llevar por el deseo puede ser mi perdición.
Sentir como en mi interior hay una lucha entre la pasión y el deseo, contra la razón y la conciencia, no es fácil de soportar... Mi razón me recuerda constantemente los contras, me enumera todas las veces que he sufrido antes por consecuencia de mis decisiones erróneas y me muestra las consecuencias.
Pero, ¿y como se puede controlar algo que no tiene control? Tal vez esta pregunta por ahora no tenga respuesta y no la tiene porque después de tanto pensarla y meditarla no he podido llegar a ella. ¿Y qué pasaría si la respuesta esta en unos brazos que no me pertenecen? ¿si la respuesta que tanto he buscado, siempre la he tenido en frente mio?... he contemplado esa posibilidad pero el miedo me invade.
No hay comentarios:
Publicar un comentario